"Nadie conoce el futuro, a menos que lo veas en tu imaginación y lo traslades a un papel".
Juan Antonio Oliva Ostos (Sevilla, 1976). Formado en la prestigiosa Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés, se le considera autor híbrido de géneros fantásticos y cuenta con diversos premios, selecciones e invitaciones en distintas antologías, webs y revistas gracias a relatos como “Las Guerras Infinitas”, “Inorgánica”, “Fotogramas en cromo y silicio”, “La mecatrónica del alma”... O “El cántico astral del colibrí”, seleccionado en la mítica antología Visiones, edición del
2023, de Pórtico-AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror).
“Durmientes” (Dilatando Mentes Editorial, 2019) fue su primera novela publicada y el proyecto elaborado en la Escuela de Escritura anteriormente mencionada. Después llegaría su segunda novela: “Neopiel” (Cazador de Ratas, 2020). En 2022 publicaría “Lágrimas de silicio” (Dilatando Mentes), obra Finalista a Mejor Antología en los Premios Ignotus 2023. En 2024 formaría parte de la antología “La Ciudad es Nuestra” (VV.AA, Suseya Ediciones), obra Finalista a Mejor Antología en los Premios Ignotus 2025.
En 2025 ganó el IV Premio Anubis por su cuento El factor humano.
Juan Antonio, ¿Cuál fue tu
primer pensamiento al enterarte de que habías ganado el Premio Anubis 2025?
¡Fue una sorpresa bien
inesperada! Días después, a pesar de la recepción que tuvo mi anuncio y el
vuestro en Redes, aún me parecía irreal. Me costó asumirlo mientras leía el
email que me informaba de ello, no lo voy a negar. Y lo siguiente fue ir a
despertar a mi Esposa para hacerla partícipe de la gran noticia. Por lo tanto, como
podéis ver, mi primer pensamiento fue informarla a ella. Además, recibí la buena
nueva en el día de mi cumpleaños, el 3 de enero, ¡imaginaos qué regalo! Y no
era cualquier cumpleaños, cambiaba de década y me plantaba en los 50.
¿Por qué decidiste participar
en Premio Anubis? ¿Qué te atrajo del certamen?
Os sigo desde hace tiempo, igual
que a todo lo que puedo relacionado con los Géneros Fantásticos. Un certamen
que da la oportunidad de enviar relatos de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror,
que a la par hace gala y difusión de esa literatura, es difícil que no lo tenga
en el punto de mira, pues son mis géneros favoritos y me gusta hibridarlos. Sin
embargo, en anteriores ediciones no tenía nada que considerase que tuviera un
mínimo de calidad o que pudiese resultar interesante como sí se dio el caso
para el IV Certamen del Premio Anubis en el 2025. Así, he aquí uno de los
motivos que me atrajo.
Otro, que sois un premio serio, aunque
las Bases son bien curiosas. Personalmente, el tono en lo de ser baneado de por vida de incumplirse las
normas siempre me ha arrancado una sonrisa. Hay que asumir que al participar en
cualquier concurso aceptas y respetas sus bases, de lo contrario no te
presentes. Y ahí están los distintos jurados o galardonados que os avalan y que
han formado parte del certamen.
Luego, está el hecho de que sois
un premio latinoamericano. Probarme a mí mismo si mi escritura y mis historias
pueden gustar fuera de España es un desafío personal y una oportunidad que me
habéis brindado.
¿Cómo nació El factor
humano, el cuento ganador del Premio Anubis 2025?
Hace años que escribo historias
de robots ubicadas en un universo particular y reconocible pero, al mismo
tiempo, independientes entre ellas. Ese universo se define por dos palabras: Transcibernética (hay un breve ensayo en
mi antología “Lágrimas de silicio”, publicada en 2022 con Dilatando Mentes Editorial) y Siliciopunk.
Y me siento cómodo entrando y saliendo de esa cosmología.
Hay varios relatos sueltos
publicados como “El cántico astral del colibrí”, seleccionado en la edición
2023 de la mítica antología “Visiones” que edita la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, “La
mecatrónica del alma”, relato publicado en la desaparecida revista SuperSonic o “Fotogramas en cromo y
silicio” en la antología “Hijos de la Fundación” de la editorial Apache Libros que surfean en ese
universo antes mencionado. Además de toda una antología propia titulada, como
ya he mencionado, “Lágrimas de silicio”, cuya base es el relato del mismo
título y mi relato más popular: “Las Guerras Infinitas”, en dónde las palabras Transcibernética
y Siliciopunk cobran fuerza.
En esas historias no existen
humanos o directamente son mascotas de los robots o de bioingenios. Así, crear
una historia sobre un robot pintor como Dal, el protagonista de “El factor
humano”, con un lado tenebroso, no fue complicado. Asimismo, en ese relato la
intención era mostrar cómo puede afectar la megalomanía y la fama a una
criatura mecánica en un mundo gobernado por inteligencias artificiales y su
mente-colmena. El problema, es que Dal tiene claro que él es famoso y se considera exclusivo. Y la fama conlleva un precio que
tiene dos caras, ambas las muestro en la historia.
Y, de manera increíble, el relato
resultó ganador en vuestro IV Premio Internacional Anubis en el 2025, una
inmensa alegría que se suma a que “El factor humano” ha sumado otro galardón:
ser Finalista a Mejor Cuento en los míticos Premios Ignotus edición 2026. Y
pase lo que pase en octubre durante la HispaCon, eso ya lo tiene.
¿En qué momento de tu vida
decidiste que querías ser escritor? ¿Cómo te iniciaste?
Cuando era niño solía estar
mucho, como dirían, en las nubes. Y de adolescente comencé a esbozar algunos
poemas, pero esta vena no explotó tanto como sí crear microficciones y de ahí relatos
más largos que comencé a desarrollar en la revista de mi instituto. Me gusta
contar historias. Considerarme escritor lo he hecho siendo mayor y a raíz de
ver publicadas diversas obras, tanto en formato breve como largo. Ha ayudado,
en gran parte, el haber ido obteniendo algunos premios, selecciones y menciones
especiales por mis cuentos con los años y que estos hayan llamado la atención
para que se me invite a antologías y eventos, a la vez que lectores que han
descubierto mi imaginario y quieran leerme. Todo lo anterior nunca va a dejar
de fascinarme. Pero nunca hay que dejar de mencionar a esas personas que te
apoyan, están ahí y creen en ti más que uno mismo. Con todo, y siendo una
persona bastante extrovertida, llamarme a mí mismo escritor en voz alta es algo
que siempre me cuesta, qué le vamos a hacer.
¿Qué cursos, talleres o
estudios en general, te han ayudado a formarte como escritor?
Había realizado un par de
talleres pequeñitos de escritura antes de conocer y entrar en la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés
en 2010. Ahí, en poco más de una década, realizaría como unos catorce cursos de
escritura, incluido todo un ciclo de cuatro años sobre narrativa y novela,
dónde desarrollé un proyecto, “Durmientes”,
que pocos años después se convertiría en
mi primera novela publicada con ese mismo nombre.
Siempre ando pendiente de la
información que, tanto la Escuela como desde el Ateneo, me hacen llegar sobre
cursos de escritura por si veo algo que me atraiga y decida cursar. No porque
haya alcanzado el sueño de ver obras publicadas hay que dejar de formarse, en
mi opinión. En mi caso, tanto para mí como para mi escritura, fue un antes y un
después entrar en la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés. Sigo en
contacto con ella, he conocido a mucha gente desde que ingresé, y conservo
amistades tanto de profesores como de alumnos. Siempre recomendaré formarse,
siempre.
¿Qué tipo de literatura
dirías que cultivas?
Hibrido Géneros Fantásticos con
una gran carga de ciencia ficción, así que mayormente es literatura
especulativa que enmascara realidades actuales. Aunque suelo decir que yo no
hago Ciencia Ficción pura o ligera al cien por cien, acaso Fantaciencia, y me siento más cómodo con esa palabra. De hecho,
nadie conoce el futuro (aquí guiño a los escritores), a menos que lo veas en tu
imaginación y lo traslades a un papel. Y el tono de mis escritos suele jugar
con la narrativa poética y la melancolía.
¿Cuáles son los autores
que más han influido en tu obra?
Hay tantas influencias como
libros caigan en tus manos. King, Bradbury, Asimov, Dick, Tolkien, Le Guin,
R.R. Martin, Poe, Ballard, Lovecraft… y algunos que vinieron después como
Abercrombie, Clive Barker, Juan de Dios Garduño, Bacigalupi, Carlos Sisí,
Javier Miró, Rosa Montero, Concha Perea, David Luna Lorenzo y muchos y muchas
más.
¿Cuáles son tus cuentos
favoritos?
Hay muchos cuentos que me han
gustado y se han quedado ahí en rincones en mi cabeza para terminar influyendo
de alguna forma.
“El Cuervo” de Poe, “El color que
cayó del cielo” de Lovecraft. “Los reyes de la arena” de George RR Martin. “El
ruido del trueno” o “Vendrán lluvias suaves”, ambos de Bradbury. “Yo, Robot”, y
algunos más de Asimov. “El centinela” de Clarke. “Los que se van de Omelas”, de
Le Guin o “Los defensores” de Philip K Dick…
¿Cuál es tu novela
favorita? ¿Por qué?
Hay muchas novelas que me han impactado.
Pero suele mencionar “El hombre en el castillo”, de Dick, “El juego de Ender”
de Scott Card, “Muerte de la luz”, de George RR Martin, “La larga marcha” de
King o “Los Héroes”, de Abercrombie. Me centraré solo en tres:
La de Philip K. Dick porque
siempre me ha fascinado su obra junto a la de Asimov y mis robots beben mucho
de ellos. Después está que las ucronías son de mis géneros favoritos junto al
de postapocalípticos y zombis, y la de Dick es emblemática. Habré leído el
libro unas tres veces y lo homenajeo absolutamente en mi novela de ucronía
fantástica “Durmientes”.
La obra de Scott Card porque me
impactó la crueldad con la que tratan a esos niños que aparecen en su historia
para engañarlos a hacer lo que hacen, y opino que tiene uno de los mejores
giros que he leído.
Y la novela de Abercrombie porque
me la recomendó uno de mis profesores en la Escuela de Escritura antes de que
el autor se hiciera lo famoso que es hoy en día para ver el estilo narrativo. Quedé
cautivado, la devoré en pocos días.
¿Tenés libros
publicados?
Sí. Tres a día de hoy y varios
relatos en distintas antologías. Pero si hablamos de libros largos:
“Durmientes” con Dilatando Mentes
Editorial y que fue, en su momento, el proyecto que elaboré en la Escuela de
Escritura del Ateneo Barcelonés. “Neopiel” con la editorial Cazador de Ratas. Y
“Lágrimas de silicio”, de nuevo con Dilatando Mentes Editorial.
Durmientes es una ucronía fantástica con dos coprotagonistas,
Malva y Martin, y dos mundos en una historia alternativa que sucede en 2012. Los
nazis conocen la existencia de un material, el diamantanio, que podría decantar la guerra fría contra el imperio
Nipón, el problema es que ese material existe en un mundo paralelo, Odinthal, poblado
por una raza de guerreras criaturas aladas. Y trata sobre el conflicto de
lealtades.
En Neopiel, una fusión de géneros, critico la cultura de la Belleza.
Para ello traslado a los lectores a un futuro no muy lejano que ha convertido
la cirugía estética en una religión. Y la cumbre se halla en Felicity, centro ubicado en los Alpes
franceses donde se ha logrado la revolucionaria operación de un cambio total de
piel que te rejuvenece, hace más fuerte y enérgico. El ansia de sangre y la
necesidad de un sexo extremo son sus daños colaterales. En medio de todo eso, nos
encontramos con las coprotagonista: Silvana y Simone y el juego de poder entre
ambas.
Lágrimas de silicio es, como bien dice la sinopsis, la
crónica de un extraño multiverso de siliciopunk que contiene una inquietante
amalgama alquímica de ciencia ficción clásica con toques de Pulp y de Space Opera, el Ciberpunk
más descarnado y gamberro, una fusión intimista con el romántico Steampunk y el conjunto aderezado de
cierta Fantasía Oscura. Y he de
mencionar con orgullo que Lágrimas de
silicio es Obra Finalista a Mejor
Antología en los Premios Ignotus 2023 de PÓRTICO-AEFCFT (la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción
y Terror).
¿En qué proyectos estás
trabajando ahora?
Tras un periodo largo sin apenas
escribir y dándole vueltas a alguna de las historias que tengo esbozadas en
carpetas en el ordenador, decidí tomar uno de mis relatos y ampliarlo. Me
atraían sus protagonistas y el mundo, que estaría ubicado en ese universo
siliciopunk del que os he hablado en distintas ocasiones durante la entrevista.
Pero voy a recalcar que no, no se trata de una posible novela de “Las guerras
infinitas”, lo cual me han preguntado en muchas ocasiones.
No sé si verá la luz algún día,
no sé si interesará en alguna medida. Tampoco escribo poniéndome plazos, no
funciono así, eso me agobia. Y poseo del tiempo que poseo tras el trabajo y las
cosas de la Vida. Además, siendo honestos, unas veces hay más ganas y otras
menos de ponerse delante del ordenador. Lo que sí tengo claro es que la
decisión de escoger esa historia ha hecho que vuelva a disfrutar de la
escritura. Que me pierda en su mundo, que vibre con sus personajes, que me
tiemblen los dedos mientras tecleo, que no haya terminado un capítulo y ya esté
pensando en el siguiente… Cuando la termine, se la pasaré a mis Betas de
confianza (que sé que la esperan con ganas, bolígrafos de colores y cuchillos),
la dejaré reposar un tiempo tras sus revisiones y mientras decidiré qué hacer
con ella. ¿Si me gustaría verla publicada?, claro, pero el tiempo dirá.
Tenía muy presente el título, el
principio, el final y algunos puntos intermedios, pues el relato me da una base
con la que trabajar. La historia sucederá en un Marte futuro cuya
terraformación está en retroceso en un entorno muy Pulp con un aire a western
crepuscular. Eso me atraía poderosamente. Habrá robots varios. Habrá
protagonistas femeninas, me siento cómodo con este tipo de personajes, mis
historias están plagados de ellos. Habrá, incluso, una orden de mujeres
pistoleras. Mucha tensión y acción cinematográfica, marca de la casa al igual
que homenajes y referencias a cosas que me gustan y a mi cosmología siliciopunk.
También, tecnología punta con elementos retrofuturistas...
Por otro lado, formaré parte de
una antología de terror, con grandes compañeros y compañeras. Será benéfica.
Pero no puedo dar muchos datos aún, pues se está decidiendo nombre y asociación
a la que irá destinada.
Para terminar, mencionar que he
sido invitado a una antología mítica ―también de terror en este caso― que, si
todo va bien, regresa al panorama nacional después de unos años de parón. Pero de
nuevo debo guardar silencio hasta que el proyecto se encuentre más avanzado. Posiblemente
vea la luz entre finales de 2026, inicios del 2027.
Y una vez más daros las gracias,
a Premio Anubis, por el premio otorgado en su momento y la oportunidad de esta
entrevista. Espero que los lectores la disfruten.
Sitio web: https://www.instagram.com/juan_antonio_oliva_ostos/