E n nuestro primer especial de cuentos favoritos , Marcelo di Marco, escritor y miembro del jurado del Premio Anubis 2017 , nos dedi...

 En nuestro primer especial de cuentos favoritos, Marcelo di Marco, escritor y miembro del jurado del Premio Anubis 2017, nos dedica parte de su tiempo para contarnos cuáles son sus doce cuentos favoritos. Dueño de una gran destreza didáctica, Di Marco ha coordinado diversos talleres literarios, y ha dado lecturas y conferencias en toda Argentina. Actualmente coordina el Taller de Corte y Corrección, junto a su esposa Nomi Pendzik, y sus hijas Florencia y Marina di Marco. Pueden visitar su sitio web oficial para saber más de él. Sin más preámbulos, los dejamos con la selección del maestro. 

Nota aclaratoria:
No bien Isaac Basaure, coordinador del Premio Anubis, me invitó a participar ―¡gracias, Isaac!―, me dije que la mejor manera de armar la lista de mis “doce cuentos favoritos” era dejando que los relatos en cuestión fueran apareciéndome en la cabeza, sin que se atropellaran demasiado unos con otros. Así, casi de manera aleatoria y como si me los dictara desde el sótano alguna vocecita cuentófila, pude cumplir con la premisa sin sentirme demasiado culpable por dejar de lado innumerables docenas más de “cuentos favoritos”. ¿Dónde están “Dos amigos”, “La cabellera” y “La tía Sauvage”, de Guy de Maupassant? ¿Dónde “La metamorfosis” y “Una confusión cotidiana”, de Franz Kafka, y “Un día demasiado bello para morir”, de Cornell Woolrich? ¿Y “Continuidad de los parques” y “La noche boca arriba”, de Julio Cortázar? Acaso en alguna otra lista.

Algo que conviene destacar: al explicar el porqué de la elección de cada relato, procuré mostrarle al lector con qué recursos técnicos y retóricos han trabajado sus autores. Esto puede llegar a servirle para sacarle bien el jugo a la lectura ―o, mejor, a la relectura―, e incluso para ayudarlo en la invención de sus propias creaciones, si se trata de un lector-escritor.
1. El corazón delator, de Edgar Allan Poe.
Según Stephen King ―y tiene razón― este es un cuento perfecto. Dura lo indispensable, es imposible detener la lectura, y su final se hunde en un abismo de sombra que astutamente nos impide catalogar la historia: ¿horror sobrenatural, o bien terror psicológico? No es que me interesen las etiquetas; hablo, sí, de la tremenda duda que provoca en uno esa maravillosa exposición de un alma condenada, de la que Poe nos muestra sólo lo necesario. Lo leí por primera vez a los once años, y estoy seguro de que él y sus compañeros del libro Historias extraordinarias despertaron mi vocación por la escritura y la crítica. De mediados del siglo XIX para acá, no existe autor ―no puede existir― que no le deba una vela a San Poe de Boston, narrador y mártir.
2. El gato negro, de Edgar Allan Poe.
Bastante emparentado con el anterior, sobre todo por el final, en este cuento también la culpa ocupa un lugar de descarnada expresión. Pero más que la indagación psicológica que sugiere, de él me encantan los trucos que Poe despliega. El falso indicio de las brujas que se convierten en gatos negros, por ejemplo. O la enseñanza de que no es necesario describir mucho, sólo lo conveniente: en aquel conciso y exacto “me hallaba en una taberna más que infame”, se pueden oler tanto los alcoholes rancios como los orines de los bebedores, e incluso pueden oírse los gemidos de las prostitutas que se desbarran por los rincones del tugurio. Nada de esto está explicitado por Poe, pero sí queda implicado. Ese adjetivo, “infame”, y la mancha negra en lo alto del barril nos hacen evocar elementos concretos, infames de toda infamia.
3. El tonel de amontillado, de Edgar Allan Poe.
Otro prodigio de descripción minimalista, cien años y pico anterior al minimalismo. Después de una lectura gozosa, virginal, conviene destacar con un marcador los elementos incluidos por Poe para transmitirnos la claustrofobia que inspiran las tremendas bodegas de los Montresor. Y se descubrirá que dichos elementos son muy escasos; en realidad, la carga la pone el lector, inducido sabiamente por el genio. En este relato la culpa brilla por su ausencia: el asesino, después de toda una vida de impunidad, sigue gozando su venganza; y esto se descubre gracias al tono displicente que recorre como un témpano a la deriva el relato, sumado a ese salto de tiempo que se revela en la última línea y que es sencillamente escalofriante.
4. La verdad sobre el caso del señor Valdemar, de Edgar Allan Poe.
En este relato, Poe demuestra que se puede volver verosímil lo inverosímil. El tono del narrador en primera persona va pasando, dato tras dato, de la frialdad científica al horror más atroz. Un ejemplo de gradualidad narrativa que parte de un estilo “documental” ―en referencia al sujeto y al objeto del experimento hipnótico―, hasta coagular en una descripción final de atractiva, de fascinante repugnancia. El argumento es un milagro de originalidad, y la implacable lógica de los hechos aberrantes parece enseñarnos que atentar contra el orden natural es una aventura que no nos sale para nada gratis.
5. El pozo y el péndulo, de Edgar Allan Poe.
Esta historia, inspirada en las leyendas negras de la Santa Inquisición, basa su logro formidable en tres recursos que Poe pone a funcionar de manera perfecta: el punto de vista, el suspenso y la elipsis ―ocultamiento―. El primero se refiere a la primera parte del cuento, el momento en que el protagonista va descubriendo, en medio de la oscuridad, en qué clase de calabozo ha sido confinado; el punto de “vista” es absolutamente restringido, y el personaje debe ir comprendiendo, mediante los otros sentidos, dónde se encuentra. El suspenso aplica a la zona del viaje pendular de la afilada hoja en forma de medialuna, que a cada pasada se aproxima más y más al pecho del protagonista. Y el recurso de la elipsis se emplea cuando el personaje necesita asomarse a los ya iluminados horrores del pozo, de los cuales Poe no revela en qué consisten. A mayor silencio, mayor intriga. Y el lector mismo puede poner dentro del pozo aquello que a él más lo horrorice. El final es un liberador clímax de luz y sonido que tiene por figura coprotagónica a Antoine Lasalle, verídico general del Primer Imperio Francés.

6. Hombre de la esquina rosada, de Jorge Luis Borges.
Anticipándose casi un siglo a los actuales experimentos narrativos ―cuyos insípidos cultores se empeñan en llamar “relatos”―, Borges califica a los textos de Historia universal de la infamia como “ejercicios de prosa narrativa”. Y aclara que el único cuento del libro ―el único texto que merece llamarse cuento de todo el libro― es este. Un arrabal emponzoñado por la rivalidad de dos Alfa en disputa de la mejor hembra de la milonga es un marco propicio para que Borges cree uno de los trucos más sorprendentes de la historia de la literatura: la aparición, en el último párrafo, de alguien cuya identidad me reservo. Un final sorpresivo y sorprendente, inolvidable.

7. Sennin, de Ryūnosuke Akutagawa.
El más occidental de los autores japoneses nos deslumbra con una fábula enternecedora, y asimismo molesta y eficaz en esta deteriorada época ―hablo en términos psicológicos y sociológicos― de molicie y falta de compromiso: el sacrificio de un corazón puro y servicial se convierte en libertad y plenitud. Esta vez, la gran paradoja de la entrega cristiana y el abandono del alma del hombre de buena voluntad tienen en el criado Gonsuké a uno de sus principales protagonistas. Técnicamente, conviene advertir ―siempre después de una primera lectura gozosa, claro está― el inteligente uso que Akutagawa hace del resumen, durante la zona en que el autor narra los trabajos que debe acometer Gonsuké a lo largo de  veinte años de virtual esclavitud. Gonsuké, esa especie de Patito Feo que siempre consigue conmoverme cuando me siento a ver cómo resurge de sus cenizas para volar cada vez más alto.
8. El almohadón de plumas, de Horacio Quiroga.
Un ejemplo perfecto de gradualidad en el horror, impecable en su construcción narrativa. La atmósfera de la casa en que el matrimonio protagónico de Jordán y Alicia se desangran es realmente opresiva y claustrofóbica, y la intriga se vuelve insoportable a medida que la mujer irremediablemente se va despidiendo de la vida noche tras noche. En cuanto a la asimilación de recursos, poner el acento ―insisto: a la hora de subrayar― en la descripción elíptica de la criatura que hace lo que hace en este relato terrorífico del que la lengua española se enorgullecerá por siempre.
El escritor argentino Abelardo Castillo, autor del cuento "Vivir es fácil, el pez está saltando".
9. Vivir es fácil, el pez está saltando, de Abelardo Castillo.
Tuve la gracia de conocer este cuentazo de los propios labios de Castillo, quien lo leyó de manera admirable en una noche de invierno de 1979, en el taller de Liliana Heker. Es tremenda la progresión del sentimiento de autodestrucción que domina al protagonista, y eso Abelardo lo consigue con un uso impecable del presente inminente ―también llamado presente actual―. Se trata de un recurso que con la mayor vividez expone la acción delante de los ojos del lector, como si él mismo estuviera ahí, en la escena. En este relato, el presente inminente ―junto a las conjugaciones que este tiempo obliga a desplegar― contribuye a que la bomba de tiempo vaya acelerando y acelerando su tictac..., hasta que estalla, por supuesto.
La escritora norteamericana Patricia Highsmith, autora del cuento "La tortuga de agua dulce".
10. La tortuga de agua dulce, de Patricia Highsmith.
Highsmith es una autora ideal: su compleja literatura ―compleja no significa complicada― puede ser disfrutada tanto por el lector más intelectual, como por aquel que sólo busca pasar un buen rato con un buen argumento entre sus manos. ¿Leer un relato tan aterrador como este supone “pasar un buen rato”? Sin declararme ni sádico ni masoquista, estoy seguro de que sí. En esta historia de deliciosa violencia, lo que más peso tiene es justamente lo que no se dice. Igual cosa sucede, por ejemplo, en otros cuentos paradigmáticos como “Los asesinos”, de Ernest Hemingway; “El último peldaño de la escalera”, de Stephen King; “Tristeza”, de Anton Chejov; “Aria para un destello”, de Marcelo Caruso; “Eugenia convertida en obra de arte”, de Carlos Chernov, o “Adiós, amor oscuro”, de Roberta Lannes, y con tantos otros que me gustaría citar en nuevas listas. Ya está: ¡me di el gusto de contrabandear nada menos que seis títulos!

11. Cara Perdida, de Jack London.
Con “Cara Perdida” nos enfrentamos a un caso paradojal, si se considera que el cuento ―el cuento como género― es una de las estructuras más exactamente perfectas que pudo inventar el ser humano ejercitando su cósmica búsqueda del orden. Lo digo porque a este relato podríamos eliminarle con mucha facilidad varias peripecias del comienzo, pero así como está funciona con una eficacia tremenda. Mejora a cada línea, eso sí: el lector es hipnotizado párrafo tras párrafo, y no hay quien no crea que Subiénkov se salvará de ser ejecutado. Más no puedo decir sobre ese asunto. Sí quiero destacar algo muy importante, desde lo argumental: el rotundo cambio de protagonista que se da a último momento es un cross.
El escritor británico Roald Dahl, autor del cuento "La señora Bixby y el abrigo del coronel".
12. La señora Bixby y el abrigo del coronel, de Roald Dahl.
Nueva paradoja. En mis talleres yo recomiendo ―como lo debería hacer cualquier buen editor o coordinador o profesor de escritura creativa― que el escritor en formación evite cualquier tipo de introducción o preámbulo, para que su relato arranque lo más cerca posible del título. Pues bien, en este cuentazo, Roald Dahl demuestra que un preámbulo innecesario puede coexistir junto a una historia redonda, de final detonante, al decir de Jaime Rest. ¿Será porque tal introducción resulta tan políticamente incorrecta como la historia en sí? Puede ser. Dato para los narradores primerizos: además de la construcción de los personajes, otro de los méritos técnicos de esta narración radica en la equilibrada distribución de los indicios. Quienes hayan llegado hasta acá pueden encontrar este cuento en el libro Relatos de lo inesperado, del que también disfrutarán otras historias memorables del gigante galés, como por ejemplo “Cordero asado”, “Placer de clérigo” y “Jalea real”.

E stimados concursantes, tenemos el placer de presentarles a los cincos miembros del jurado del Premio Anubis 2017 . Desde ya, estamos m...

Estimados concursantes, tenemos el placer de presentarles a los cincos miembros del jurado del Premio Anubis 2017. Desde ya, estamos muy agradecidos con los prestigiosos escritores que han aceptado, el reto y la responsabilidad, de ser jurado de un certamen internacional destinado a fomentar la literatura de TERROR, fantástica y de ciencia ficción en español. Entre ellos, contamos con ganadores de algunos de los premios más importantes de literatura fantástica en español, como el Premio Minotauro, el Premio Tristana, y el Premio Ignotus.
Los integrantes del jurado someterán a evaluación una serie de diez (10) cuentos, seleccionados de entre el total de los relatos participantes, esta preselección está siendo realizada desde que comenzó el certamen (1º de junio) por Isaac Basaure, coordinador, prejurado y jurado permanente del Premio Anubis. De esos diez cuentos, el jurado decidirá quién será el ganador, y quiénes serán los cuatro finalistas, a través de una fórmula muy sencilla: mayoría simple. El relato que cuente con más votos será el ganador, la misma sistemática se utilizará para elegir a los finalistas.  
 El trabajo del jurado, propiamente dicho, comenzará el 1º de noviembre de 2017, fecha en que caduca la postulación para presentar obras al Premio Anubis.
Fecha del fallo del jurado: durante el mes de diciembre de 2017.

 JURADO DEL PREMIO ANUBIS 2017.
David Zurdo.

David Zurdo. Ganador del Premio Minotauro 2012, por su novela La Torre Prohibida. Además, ha sido jurado del Premio Minotauro 2013. David Zurdo (Madrid, España, 14 de marzo de 1971), es escritor, periodista y guionista de televisión y cine. (Español).
Pablo Cazaux.
Pablo Cazaux. Ganador del Premio Tristana 2016, por su novela Muertos a la Carta. Pablo Cazaux (Avellaneda, Buenos Aires, 1967), imparte clases de Literatura y ha publicado seis novelas y numerosos cuentos. Su obra narrativa aborda desde muy diversos ángulos la cuestión de la identidad, así como el constante papel de la violencia como un hecho irremediable. (Argentino).
Santiago Eximeno.
Santiago Eximeno. Ganador del Premio Ignotus 2009, en la categoría Mejor Antología por Bebés jugando con cuchillos. Ganador del Premio Ignotus 2008 en la categoría Mejor Relato por La apertura Slagar, entre otros premios. Santiago Eximeno (Madrid, 23 de mayo de 1973), es escritor de relatos y novelas de ciencia ficción, terror y fantasía. (Español).
Marcelo di Marco.
Marcelo di Marco. El maestro di Marco, es un escritor, poeta, cuentista y ensayista argentino. Autor del long-seller Taller de corte y corrección (1997). Marcelo di Marco (Buenos Aires, 18 de octubre de 1957), ha coordinado diversos talleres literarios, y ha dado lecturas y conferencias en toda Argentina. Entre 1996 y 1997 coordinó talleres de literatura fantástica en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos AIres. Asimismo, dirigió el taller literario de la Universidad de Belgrano, durante varios años. 
En 2011 publicó Victoria entre las sombras, su primera novela, bajo la editorial Sudamericana joven. Ha sido jurado del Premio Municipal de Literatura de Buenos Aires, en la categoría cuento. El 1 de marzo de 2013 lanzó el canal en YouTube Taller de Corte y Corrección, donde comparte sus tips de escritura. Actualmente, tiene 13.000 suscriptores, y los más de 600 programas alcanzan más de 600.000 visitas. (Argentino).
Isaac Basaure.

Isaac Basaure Finalista del X Certamen Internacional de Relato Breve sobre Vida Universitaria de la Universidad de Córdoba (España), por el relato La calificación perfecta. Coordinador, prejurado, y jurado permanente del Premio Anubis. Isaac Basaure, (Buenos Aires, 26 de abril de 1986), es escritor y abogado argentino. En 2015 se graduó en Derecho por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Argentina). Actualmente se encuentra trabajando en su debut literario. (Argentino).

E l objetivo del  PREMIO ANUBIS  es estimular la creación literaria, específicamente, la que corresponde al género del terror; de modo...

El objetivo del PREMIO ANUBIS es estimular la creación literaria, específicamente, la que corresponde al género del terror; de modo que los invitamos a participar para mantener vivo el horror literario escrito en español.

DESCARGA EL AFICHE DEL PREMIO ANUBIS 2017 AQUÍ.
DESCARGA LAS BASES Y CONDICIONES DEL PREMIO ANUBIS 2017 AQUÍ.



Bases

BASES DEL 1º PREMIO ANUBIS.
PARTICIPANTES
Podrán participar escritores de cualquier nacionalidad, residentes en Argentina o en cualquier otro país, sin restricción de edad. Las obras deberán adecuarse dentro del género de la literatura de TERROR, FANTÁSTICA Y CIENCIA FICCIÓN. Deben estar escritas en lengua castellana, ser originales e inéditas (no pueden haber sido publicadas, total o parcialmente, en ningún medio físico o electrónico). Las obras no podrán haber sido premiadas en otros concursos, ni estar pendiente a fallo de jurados o publicación. El género convocado es: cuento.
OBRAS
Cada participante podrá concursar con un ÚNICO Y EXCLUSIVO CUENTO. Deberán presentarse en formato Word. La extensión máxima del relato será de 6 hojas (CARILLAS).  en tamaño A4. Fuente Arial 12 puntos con interlineado doble.
PRESENTACIÓN DE LAS OBRAS
Las obras se enviarán exclusivamente vía mail a: premioanubis@gmail.com entre el 1º de junio y el 1º de noviembre de 2017. No se enviará acuse de recibo de las obras. Las obras serán enviadas en un archivo adjunto en formato Word, firmadas con un seudónimo; en otro archivo adjunto, en el mismo correo, encabezado por el seudónimo utilizado, enviará sus datos personales: DNI, (o cédula de identificación), nombres y apellidos, dirección, teléfono, correo electrónico, país, breve currículo que dé cuenta de sus recorridos profesionales y literarios.
ENVÍO DE LAS OBRAS Y PLAZO
El plazo de admisión de las obras estará abierto desde el 01 de JUNIO y cerrará el 01 de NOVIEMBRE de 2017. La mera presentación de las obras implica la aceptación por parte de los participantes de los términos y condiciones de la presente convocatoria. Una vez concluido el concurso, los organizadores procederán a eliminar todos los archivos de las obras que no resulten premiadas y/o recomendadas para su publicación. Para cualquier duda o consulta sobre la interpretación de las bases, los participantes deben escribir a premioanubis@gmail.com La antología a publicarse será digital y para descarga gratuita, sin fines de lucro. Se elaborará una portada especial para la antología y se la maquetará en formato digital PDF. La antología se publicará durante el 2018.
PREMIOS
Serán seleccionados 5 (cinco) relatos, los cuales formarán parte de una antología a publicarse en formato digital (PDF), de manera independiente por Premio Anubis. Serán premiados con la siguiente jerarquía:
1º Puesto (ganador del Premio Anubis): entrevista con el autor, a publicarse en nuestra web Premio Anubis, diploma (en PDF) que acredite su premio y publicación digital en (PDF) en la antología, junto con los demás relatos finalistas.
2º Puesto: entrevista con el autor, a publicarse en nuestra web de Premio Anubis, diploma (en PDF) que acredite su premio y publicación digital en (PDF) en la antología, junto con los demás relatos finalistas.
3º Puesto: entrevista con el autor, a publicarse en nuestra web Premio Anubis, diploma (en PDF) que acredite su premio y publicación digital en (PDF) en la antología, junto con los demás relatos finalistas.
4º Puesto: entrevista con el autor, a publicarse en nuestra web de Premio Anubis, diploma (en PDF) que acredite su premio y publicación digital en (PDF) en la antología, junto con los demás relatos finalistas.
5º Puesto: entrevista con el autor, a publicarse en nuestra web de Premio Anubis, Diploma (en PDF) que acredite su premio y publicación digital en (PDF) en la antología, junto con los demás relatos finalistas.
FALLO DEL JURADO
Se constituirá un jurado integrado por escritores nacionales e internacionales haciéndose públicos sus integrantes el día del fallo. El fallo del Jurado será inapelable y se adoptará, como mínimo, por mayoría simple, y se dará a conocer durante el mes de diciembre de 2017.
CONSIDERACIONES FINALES
Durante el 2018 publicaremos una antología digital con los cinco cuentos ganadores. Los derechos de autor de cada obra son propiedad de su autor según su participación y aceptación de las bases expuestas en el presente documento, las cuales indican y exigen la originalidad y titularidad de dichos derechos. En caso de que alguna de las obras incurriera en plagio es responsabilidad total y absoluta del participante que la remitió al concursar desvinculándose en todo concepto de ello Premio Anubis.
Coordinador, prejurado y jurado permanente del Premio Anubis: Isaac Basaure.

E l Premio Anubis nace como una iniciativa por recuperar el cuento de terror, fantástico y de ciencia ficción genuino: aquel que, con ma...

El Premio Anubis nace como una iniciativa por recuperar el cuento de terror, fantástico y de ciencia ficción genuino: aquel que, con maestría, logra combinar lo sobrenatural y terrorífico, con las estructuras clásicas que todo buen cuento debe contener. Es decir, lograr la conmoción y sorpresa en el lector, dejarlo en un estado completamente distinto al que se encontraba antes de leer esa pequeña porción del mundo que es un cuento.
Isaac Basaure, creador del Premio Anubis.
El Premio Anubis es organizado por Isaac Basaure (Buenos Aires, 26 de abril de 1986) es un escritor y abogado argentino. En 2015 se graduó en Derecho por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Argentina). En 2017 fue premiado como finalista del X Certamen Internacional de Relato Breve sobre Vida Universitaria de la Universidad de Córdoba (España), por el relato "La calificación perfecta".

Al respecto, Basaure comenta: 

"El Premio Anubis implica generar una oportunidad para todos aquellos escritores, noveles o no, de poner a prueba sus cuentos de terror, ya que, lamentablemente, son escasos los concursos internacionales que se adscriben, exclusivamente, a la literatura de terror, fantástica y de ciencia ficción. Por lo que invitamos a todos aquellos que aman el horror, a participar del Premio Anubis; sin importar su nacionalidad, edad o lugar de residencia.
Los premios que ofrecemos son: una entrevista a cada finalista, en la web del Premio Anubis; seleccionaremos cinco finalistas, daremos diplomas a cada uno de ellos y lanzaremos una antología digital con los cuentos ganadores, la cual se publicará en algún momento del 2018.
Además, hemos decidido otorgar menciones especiales a todos aquellos cuentos que, si bien no alcanzaron a convencer al jurado para ser finalistas, sí cumplieron con la calidad literaria necesaria para ser premiados con una mención honorífica".




 Anubis es el dios de la muerte del antiguo Egipto , maestro de las necrópolis y patrón de embalsamadores , representado como un gr...



 Anubis es el dios de la muerte del antiguo Egipto, maestro de las necrópolis y patrón de embalsamadores, representado como un gran cánido negro acostado sobre su estómago, probablemente un chacal o un perro salvaje, o como un hombre con cabeza de perro. El significado de Anubis, Inpu en egipcio antiguo, Anub en copto, Ἄνουβις (Anoubis) en griego antiguo sigue siendo oscuro: de numerosas explicaciones se han propuesto, pero puede ser solo una onomatopeya que expresa el chacal aullando. Probablemente, la forma canina del dios fue inspirado por los antiguos egipcios por el comportamiento de los caninos, a menudo carroñeros oportunistas paseando por la noche en los cementerios en busca de cadáveres.
Los principales epítetos del dios Anubis resaltan sus vínculos con los grandes cementerios del país y su papel en la deidad funeraria que lleva. Su culto es atestiguado en todo el territorio de Egipto desde el siglo XXXII a. C. y fue intenso durante más de tres milenios, apagado entre los siglos IV y VI de nuestra era, a raíz del surgimiento del cristianismo. Si Anubis era una deidad nacional, sin embargo, estaba estrechamente vinculada a los nomos regional XVI y XVIII del Alto Egipto y en especial la ciudad de Hardaï, más conocida por el nombre griego de Cinópolis, que significa la «ciudad de los perros».
Los sacerdotes egipcios son el origen de muchas de las tradiciones relativas a los vínculos familiares de Anubis, haciendo de él el hijo de la vaca primordial Hesat o hijo de Ra con Neftis. Una versión del griego Plutarco en el siglo II de nuestra era, narra que es el hijo ilegítimo de Neftis y Osiris. Cuando éste es asesinado y desmembrado por Seth, Anubis participó junto a Isis y Neftis en la reconstrucción del cuerpo de Osiris, inaugurando, con este gesto, la práctica de la momificación. Asignado para vigilar la «Bel Occidental» —un eufemismo para referirse a la tierra de los muertos- Anubis da la bienvenida a los muertos con él. Él momifica los cuerpos para hacerlos incorruptibles y eternos, purifica los corazones y las agallas contaminadas por la bajeza terrestre, evalúa las almas con el pesaje del corazón y proporciona muchas ofrendas de alimentos para que el difunto alcance el rango de ancestro​ digno.